viernes, 24 de abril de 2015

CS2015 — Etapa 0 (Camino de Oviedo)


¡Hola peregrinos! Hoy os escribimos desde un céntrico hotel de la ciudad de Oviedo, desde donde mañana comenzaremos una nueva edición del Camino de Santiago.

Se trata del Camino Primitivo, que nos llevará de Oviedo a Santiago en dos años. Lo haremos solamente Juanma y yo. Los peregrinos Laura y Toñín, de momento, prefieren dedicarse a menesteres más domésticos, relacionados con el cuidado de sus traviesos peques.

La llegada a Santiago está prevista para el año que viene, 2016. En este primer año nos quedaremos en A Fonsagrada, un pueblo lucense casi limítrofe con Asturias. Para llegar allí habrá que recorrer 165 sinuosos kilómetros, la mayoría asturianos, plagados de cuestas, barro y, además, con un tiempo que se prevé muy húmedo.

Tren a Oviedo

Nuestro tren para Oviedo ha salido puntual, a las 15.50 horas, de la estación madrileña de Chamartín. En esta ocasión llegué yo primero y, por supuesto, antes de subirnos al tren cayeron los primeros cafecitos de rigor.

Ya en el tren le entregué a Juanma el tradicional cuadernillo de viaje del Camino, que preparo todos los años, con información práctica sobre la ruta a seguir. Este año parece que se va a imponer el uso del whatsapp con nuestros habituales contactos de Madrid y de otros lugares, de modo que podremos intercambiar mensajes, imágenes y carcajadas del Camino en tiempo real. La cosa promete...

El tren cruza toda la submeseta norte entre negros nubarrones y algún que otro chubasco. A partir de Palencia, el paisaje resulta espectacular por momentos. Curiosamente, por estas latitudes el tiempo ya no es tan malo.

Preciosas las montañas asturianas vistas desde el tren, entre túnel y túnel... Nada menos que 88 túneles de Palencia a Oviedo. No, no es que los haya contado... Es que están numerados. Juanma solo notó los 15 o 20 primeros porque a partir de esa cifra, una sospechosa retahíla de ronquidos delató que no estaba para apreciar mucho el paisaje.

También con gran puntualidad, a las ocho y veinte de la tarde, el tren arriba a la estación (subterránea) de Oviedo. A nuestra llegada el tiempo era fresco y estaba chispeando.

Oviedo

Nuestro hotel de la vieja Vetusta es muy céntrico y próximo al recorrido del Camino. Antes de llegar a él tuvimos ocasión de detenernos en una pastelería que hay frente a la estación de tren, donde venden los mejores casadielles (bollo típico) de Asturias. Ni que decir tiene lo que pasó...

Bueno, todavía con las migas del casadielle alrededor de la boca, atravesamos alguna de las grandes avenidas de la capital asturiana, pasamos delante del teatro Campoamor y allí, cerquita, dimos con nuestro hotel.

Tras dejar las cosas en el hotel, salimos a dar una vuelta por el barrio húmedo de la ciudad no sin antes visitar la zona de la catedral, donde está el punto de inicio del Camino. El chispeo inicial se convirtió en una incesante lluvia bastante molesta. Una botella de sidra y unas raciones de patatas bravas, lacón y chorizo a la sidra se convirtieron en nuestra primera comida (cena) del Camino 2015.

video


Mañana, la primera etapa

Bueno, pues ahora son ya las 11 de la noche, estamos de regreso en el hotel, preparados para afrontar mañana la primera etapa, de Oviedo a Grado, 26 kilómetros. Este año me temo que poco llano vamos a tener y mañana no será una excepción. Arriba os hemos dejado lo que será el perfil del Camino 2015; con el sentido de la marcha, como de costumbre, de derecha a izquierda. ¿El tiempo para mañana? Se prevé, como poco, muy nuboso y probablemente nos encontremos con lluvia en algún momento... Y así para toda la semana.

Mañana os lo contaremos. Mientras tanto, abajo os ponemos un vídeo donde tenéis el resumen fotográfico que os hacemos en las etapas cero de todos los años, con imágenes de las etapas que están por venir y música de Alan Parson. ¡Buen Camino!

Videomontaje fotográfico del CS2015
(música de Alan Parson's Project "Sirius")

video

1 comentario:

Juan Manuel del Aguila Bonilla dijo...

Impresionante el videomontaje fotográfico. Las imágenes de la última etapa son memorables.